Número de inventario: 00121
Nombre del objeto / título de la obra:
Rombos en la pizarra. Acción gráfica colectiva a partir de la obra Ornamental (2000), de Joan Hernández Pijuan, perteneciente a la colección ¡Cread!.
Autoría:
Producción colaborativa realizada por las personas participantes en la acción Arte para aprender, a partir de una propuesta a/r/tográfica de Ricardo Marin-Viadel.
Lugares y fechas de ejecución:
Museo CajaGranada, 2024.
Instalación colaborativa desarrollada en el marco de la propuesta Arte para aprender, 2024.
Marcas o inscripciones de autoría:
No tiene.
Número Universitas XXI:
Contexto cultural:
Edad contemporánea.
Tipología:
Acción gráfica colaborativa sobre pizarra, cartón pluma o cartulina negra, compuesta por una trama de rombos y líneas de zigzag horizontal realizadas con tiza blanca.
Técnica:
Aplicación de tiza blanca sobre una superficie oscura y construcción progresiva de líneas horizontales en zigzag que generan una trama de rombos, con relleno selectivo de algunas formas.
Soporte:
Pizarra negra o azul, cartón pluma negro o cartulina negra.
Materiales:
Pizarra, cartón pluma negro o cartulina negra, tiza blanca y materiales de limpieza o borrado.
Dimensiones del conjunto de la instalación:
Alto: cm.
Ancho: cm.
Fondo: cm.
Lugar de producción o procedencia:
Museo CajaGranada. La acción se desarrolló sobre una superficie oscura previamente preparada con una franja central de tiza blanca, dejando dos bandas laterales limpias. Sobre esta zona, los participantes construyeron una composición colectiva de rombos mediante líneas de zigzag horizontales.
Descripción
Esta acción gráfica colaborativa a/r/tográfica parte de la obra Ornamental (2000), de Joan Hernández Pijuan, perteneciente a la colección ¡Cread!. La obra de referencia es una litografía a color sobre papel, de 45 × 32 centímetros.
La propuesta se centra en la exploración de la forma geométrica, la repetición, el ritmo y la continuidad de las líneas. El rombo se utiliza como una forma abstracta concreta y reconocible, sin asociarlo a la representación de montañas, casas, paisajes u otros elementos de la realidad.
La acción comienza con la preparación de la superficie. El mediador extiende tiza blanca tumbada en la zona central de la pizarra, cubriendo una franja amplia y dejando dos bandas laterales oscuras y limpias. Esta organización inicial establece una zona de intervención y permite mantener visible el contraste entre la superficie blanca y el fondo oscuro.
Sobre la franja central, los participantes dibujan líneas horizontales formadas por pequeños segmentos en zigzag. Cada línea debe continuar visualmente la línea situada encima. Los ángulos y la amplitud de los picos pueden variar, pero la construcción debe mantenerse en dirección horizontal. La repetición de estas líneas genera progresivamente una trama de rombos de diferentes tamaños y proporciones.
No se utilizan líneas largas ni trazados verticales. La composición se construye mediante la acumulación de pequeños cambios y decisiones sucesivas. Los rombos no se realizan mediante una plantilla ni tienen que ser idénticos. Su forma depende de la relación entre una línea y la siguiente, de la inclinación de los segmentos y de la distancia entre los picos.
Una vez formada la trama, algunos rombos pueden rellenarse con tiza blanca. El relleno selectivo introduce variaciones entre zonas de línea, superficies blancas y espacios oscuros. La alternancia entre formas llenas y vacías genera ritmo y permite observar cómo se modifica la composición sin alterar su estructura general.
El resultado es una composición abstracta de gran formato en la que la repetición de una misma operación produce una red visual compleja. La obra colectiva se construye mediante la suma de aportaciones individuales y mediante la continuidad entre las líneas realizadas por los diferentes participantes.
Historia de la pieza
La acción fue realizada en 2024 como una propuesta artística y educativa de carácter colaborativo dentro del proyecto Arte para aprender. Su punto de partida fue la obra Ornamental (2000), de Joan Hernández Pijuan, perteneciente a la colección ¡Cread!.
La propuesta se diseñó para trabajar la abstracción a partir de una forma geométrica concreta: el rombo. El uso de esta palabra permitió ofrecer a los participantes un referente visual preciso sin convertir la forma en la representación de un objeto real.
La acción se planteó para evitar interpretaciones figurativas. No se pidió a los participantes que dibujaran montañas, paisajes, tejados u otros elementos reconocibles, sino que trabajaran con el rombo como forma abstracta autónoma. La atención se dirigió a sus lados, ángulos, tamaños, direcciones y relaciones con otras formas.
El proceso comenzó con la aplicación de una franja central de tiza blanca sobre la superficie oscura. Posteriormente, los participantes construyeron la trama mediante líneas de zigzag horizontales. Cada línea debía continuar la anterior, de modo que los rombos aparecieran progresivamente como consecuencia de la repetición del procedimiento.
La propuesta permitió observar cómo una regla sencilla puede generar una composición compleja y variable. Aunque todos los participantes utilizaron el mismo principio, los ángulos, las longitudes, las distancias y las proporciones produjeron rombos diferentes.
El relleno selectivo de algunos rombos añadió una segunda posibilidad de intervención. Las zonas blancas y oscuras generaron contrastes y ritmos visuales, reforzando el carácter ornamental y abstracto de la composición.
Forma de ingreso
Producción propia.
Fecha de ingreso:
mayo de 2024
Ubicación:
Inmueble:
Sala:
Posición:
Bibliografía:
Estado de conservación:
Estable.